Por Redacción
Ciudad De México, 25 de julio de 2026.- La Copa del Mundo dejó algo más que estadios llenos y millones de aficionados, pues también evidenció el enorme negocio que representa organizar el torneo más importante del fútbol, señaló Víctor Hugo Mejía. Detrás de la fiesta hubo inversiones millonarias y reglas impuestas por la FIFA que los propietarios de los inmuebles aceptaron sin objeciones.
De acuerdo con la información disponible, el organismo firmó un contrato confidencial para rentar 11 estadios de la NFL. Además de este acuerdo de renta, la FIFA obtuvo el control de ingresos por boletaje, alimentos, bebidas, suites, patrocinios, concesiones y estacionamientos.
Las adecuaciones requeridas implicaron gastos significativos para las franquicias. Los 49ers destinaron 230 millones de dólares y los Cowboys 350 millones de dólares. Por su parte, el estadio de Giants y Jets invirtió más de 14 millones de dólares para modificar su capacidad, mientras que los Seahawks gastaron 19 millones de dólares en instalar césped natural.
En conjunto, solo esos cuatro inmuebles superaron los 600 millones de dólares en adecuaciones. Estas cifras reflejan la magnitud de los recursos movilizados por los dueños de los recintos deportivos para cumplir con los estándares del torneo.
La explicación de estas inversiones va más allá del Mundial, ya que siete propietarios de franquicias de la NFL también controlan equipos de la MLS. Según Mejía, estos empresarios consideran las erogaciones realizadas como una apuesta estratégica para fortalecer el crecimiento y el valor futuro del fútbol en Estados Unidos.