Por Redacción
Ciudad de Mexico, 12 de agosto de 2026.- La petrolera argentina YPF anunció este lunes la venta de su participación mayoritaria en Metrogas, la principal distribuidora de gas del país, por 780 millones de dólares. La compradora es Edenor, la mayor distribuidora de electricidad en Argentina, lo que significa que dos actores centrales del mercado de energía quedarán ahora en las mismas manos.
Edenor es controlada mayoritariamente por el grupo Edelcos, liderado por los empresarios José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti. Manzano, exdiputado y exministro del Interior durante la presidencia de Carlos Menem (1989-1999), ya contaba con una participación del 9,23% en Metrogas a través de su vehículo de inversión Integra Capital. Con la compra del 70% que poseía YPF, la composición accionaria de la firma se completa con un 8,13% perteneciente a la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y un 12,64% que cotiza en la Bolsa de Buenos Aires.
Metrogas es la tercera mayor distribuidora de gas natural de Sudamérica y presta servicios a alrededor de 2,5 millones de clientes de la ciudad de Buenos Aires y once localidades de la periferia, concentrando más del 25% del mercado del país. Por su parte, Edenor provee el servicio de energía eléctrica a 3,4 millones de clientes de la zona norte del área metropolitana bonaerense.
La operación se produce en un escenario donde la actualización de las tarifas de los servicios impulsada por el presidente Javier Milei promete un horizonte de ganancias para quienes invierten en el sector. El periodista especializado en energía Nicolás Gandini explica que, al ser una empresa de un sector regulado, la única forma que Metrogas tiene de incrementar su valor es que el Estado le permita actualizar las tarifas hacia adelante para garantizar que no queden atrasadas respecto de la inflación o del tipo de cambio.
En este sentido, los compradores cuentan con una revisión quinquenal tarifaria (RQT) ofrecida por Milei, que impone una fórmula de ajuste para los próximos cinco años. Además, el gobierno se comprometió a prorrogarle la concesión —entregada en 1992 por 35 años y con vencimiento en 2027— por otros 20 años, como una manera de permitirle recuperar la inversión o el dinero no ganado cuando el Estado mantuvo pisadas las tarifas.
Respecto al futuro de la compañía tras la transacción, Nicolás Gandini señaló: “En conclusión, están comprando una empresa con un horizonte de recomposición de tarifas para los próximos años y que tiene una licencia que está al salir hasta 2047”.