Por Redacción
Washington, 20 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, anunciaron este miércoles una serie de inversiones conjuntas valoradas en más de 73,000 millones de dólares destinadas a fortalecer la seguridad energética bilateral. Los acuerdos incluyen el desarrollo de reactores nucleares modulares pequeños (SMR) en Tennessee y Alabama, así como la expansión de infraestructura de gas natural en Pensilvania y Texas.
De acuerdo con los gobiernos de ambos países, se destinarán 40,000 millones de dólares específicamente para el proyecto nuclear, mientras que 33,000 millones adicionales financiarán la infraestructura de gas. Esta movilización de capital forma parte de un compromiso mayor de Japón de invertir 550,000 millones de dólares en Estados Unidos hasta el año 2029, con el objetivo de consolidar la cooperación económica y estratégica entre las naciones.
Durante el encuentro, celebrado el 19 de marzo en Washington, el mandatario estadounidense dirigió críticas severas hacia Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed). Trump acusó al funcionario de estar bajo investigación por sobrecostos en las reformas de la sede del banco central, estimando los gastos excesivos en 4,000 millones de dólares para lo que describió como un edificio “pequeño”.
Ante las declaraciones del presidente, Jerome Powell informó que no tiene intención de abandonar su puesto hasta que concluya la investigación sobre los sobrecostos en la sede de la Fed. El funcionario destacó su compromiso de continuar en el cargo después de mayo en caso de que su sucesor no haya sido confirmado para esa fecha, manteniendo su postura frente a las presiones políticas.
La agenda del encuentro bilateral se centró en la estrategia de seguridad energética, marcando un hito en la relación comercial entre Washington y Tokio mediante la inyección de recursos masivos en el sector energético estadounidense. Los proyectos en Tennessee, Alabama, Pensilvania y Texas representan la materialización inmediata de los planes de inversión anunciados por la administración de Takaichi.
Este desarrollo ocurre en un contexto donde la cooperación industrial entre ambas naciones busca ampliar la capacidad de generación de energía limpia y tradicional, aunque la reunión también dejó al descubierto las fricciones internas en la política monetaria de Estados Unidos, evidenciadas por el intercambio de declaraciones entre el Ejecutivo y la cabeza de la Reserva Federal.