Por Redacción
Nueva York, 20 de julio de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, arribó la noche del sábado a Nueva Jersey a bordo de una aeronave de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), luego de que su vuelo comercial programado desde Cancún fuera cancelado debido a las condiciones meteorológicas que afectaban a la ciudad estadounidense. El viaje se concretó para asistir a la final del Mundial 2026, disputada este domingo en el MetLife Stadium, donde España derrotó 1-0 a Argentina.
El itinerario original contemplaba un vuelo de Delta Air Lines con salida a las 15:40 horas, el cual fue aplazado hasta las 17:25 y finalmente suspendido ante alertas de inundaciones repentinas y mala calidad del aire por incendios forestales en la región. Ante esto, el Gobierno de México informó que la mandataria viajaría esa misma noche en el avión militar, aterrizando en el aeropuerto de Teterboro. Sheinbaum había notificado previamente a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión sobre su salida del país por dos días.
Durante la ceremonia de premiación, Sheinbaum compartió el palco de honor con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; la primera dama Melania Trump; el primer ministro de Canadá, Mark Carney; y el titular de la FIFA, Gianni Infantino. En el evento, la presidenta mexicana entregó el Balón de Oro al mejor jugador del torneo, el español Rodri Hernández, y participó junto a Carney en la entrega de medallas a los jugadores y al cuerpo arbitral liderado por Slavko Vinčić.
Respecto al ambiente durante la premiación, Sheinbaum señaló que “en ningún momento hubo una falta de respeto” por parte de los deportistas, quienes estaban concentrados en lo vivido. Sobre la selección argentina, subcampeona del torneo, comentó que “fue un muy buen segundo lugar, también hay que decirlo”, y precisó que los jugadores “tenían este sentido de tristeza de no haber sido campeones, es lo más natural del mundo”, mientras que los españoles vivían un escenario de entusiasmo.
En declaraciones posteriores, la jefa del Ejecutivo mexicano informó que aprovechó la estancia para sostener diálogos informales con funcionarios del gobierno de Trump, incluyendo al secretario de Comercio Howard Lutnick y al embajador Jamieson Greer, así como con el propio mandatario y con Mark Carney, para abordar temas comerciales, migratorios y el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). “Pudimos conversar algo, pero también pues no se trata de tener una reunión en medio del partido de fútbol sobre aranceles u otros temas”, dijo Sheinbaum, quien añadió que Trump le respondió afirmativamente a su petición de volver a comunicarse pronto.
La presidenta justificó su asistencia destacando la importancia diplomática de la presencia de los tres países sede. “Consideré que es importante, y también es diplomático, que estemos los tres países que fuimos sedes de esta copa del mundo”, afirmó, tras recibir una invitación directa de Trump el viernes 17 de julio, quien le dijo: “Claudia vas a venir”. Sheinbaum enfatizó que “México debe buscar siempre una buena relación con el presidente de los Estados Unidos y su gobierno”, agregando que, aunque pueden existir desacuerdos, “no tenemos por qué hacer esto un asunto personal”.
Al finalizar el evento, Sheinbaum felicitó a España por “conquistar merecidamente” el campeonato y a México por ser la “mejor sede” del torneo, en el cual el país acogió su tercera Copa Mundial tras las ediciones de 1970 y 1986. Por su parte, en la Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó desde el Fan Fest del Zócalo un reconocimiento a más de 40 mil servidores públicos que participaron en la organización del torneo, afirmando: “Gracias a ustedes, la Ciudad de México fue la mejor sede del Mundial”.