Por Redacción
La República, 17 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum envió al Senado de la República un nuevo paquete de reformas electorales, conocido como “Plan B”, luego de que su propuesta original fuera rechazada por sus aliados legislativos del PT y el PVEM. La iniciativa, negociada en la Secretaría de Gobernación, se centra en la austeridad republicana e incluye principalmente un tope al presupuesto de los congresos locales y modificaciones a las regidurías, con un ahorro proyectado de cuatro mil millones de pesos.
El envío de la propuesta ocurre seis días después de que el PT y el PVEM bloquearan la reforma electoral integral el 11 de marzo, forzando al gobierno a negociar un acuerdo más acotado. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, fungió como mediadora en las reuniones que llevaron a este nuevo paquete legislativo.
Sheinbaum afirmó que el “Plan B” mantiene la esencia del proyecto original de reducir privilegios en el sistema político. Sin embargo, fuentes cercanas al proceso indican que la iniciativa solo incluye dos de los puntos acordados con los partidos aliados: la contención del gasto en los congresos estatales y los ajustes en las regidurías, dejando de lado otros componentes más amplios de la reforma original.
Entre los datos duros de la propuesta destaca el establecimiento de un tope presupuestal para los congresos locales equivalente al 0.7% del presupuesto total de cada entidad federativa. Actualmente, el gasto conjunto de estas legislaturas asciende a 18 mil 429 millones 929 mil pesos, por lo que se proyecta un ahorro de aproximadamente cuatro mil millones de pesos anuales con la nueva regulación.
El líder del PVEM, Manuel Velasco, respaldó el envío de la iniciativa, marcando una reconciliación pública tras el enfrentamiento de la semana pasada. La postura oficial del PT sobre el acuerdo final aún no se ha detallado por completo. El texto íntegro de la iniciativa y el número exacto de artículos constitucionales que busca modificar no han sido divulgados públicamente.
El contexto político apunta a que el gobierno de Sheinbaum busca salvar una parte de su agenda de reforma política tras el revés sufrido, priorizando temas de austeridad que pueden tener mayor consenso. El destino de la iniciativa ahora depende de los debates en las comisiones del Senado, donde se espera un análisis pormenorizado de sus alcances y posibles implicaciones para la organización electoral en los estados.