Parma, 30 de marzo de 2026.- Cuatro hombres encapuchados robaron cuadros de Auguste Renoir, Paul Cézanne y Henri Matisse de la Fundación Magnani Rocca, ubicada cerca de Parma, Italia. El ilícito se consumó durante la madrugada del lunes pasado, una semana antes del reporte del 29 de marzo de 2026.
Las obras sustraídas fueron identificadas como ‘Los peces’ de Renoir, ‘Naturaleza muerta y con cerezas’ de Cézanne y ‘Odalisca en una terraza’ de Matisse. Según el museo, los ladrones actuaron “en menos de tres minutos, sin improvisar, de manera estructurada y organizada”.
Para acceder al recinto, los delincuentes forzaron una puerta que daba a una sala en el primer piso del edificio y posteriormente escaparon a través del parque del museo. La institución señaló que no pudieron “completar el robo gracias a la activación de los sistemas de vigilancia y a la rápida intervención del personal de seguridad y los Carabinieri”. Actualmente, la policía revisa las grabaciones de videovigilancia del recinto y de los comercios vecinos.
Por otra parte, en Francia, autoridades detuvieron a dos personas más por su presunta relación con un atentado frustrado contra una sede parisina del Bank of America. Un tercer individuo, menor de edad, había sido arrestado en la noche del viernes cuando intentaba colocar un artefacto explosivo casero contra la sede bancaria.
Los dos nuevos detenidos fueron localizados en la noche del sábado al domingo en Essonne, al sur de París. Uno de ellos era un menor que logró huir inicialmente durante el intento de detonación, mientras que el otro no tenía relación directa con el intento de atentado, según las autoridades francesas.
Agentes de la Brigada Anticrimen (BAC) de la Policía habían detenido al primer sospechoso sobre las 3:25 horas de la madrugada del sábado, justo cuando acababa de colocar un explosivo casero frente al edificio. El detenido declaró que le habían contactado a través de Snapchat y le habían pagado 600 euros para detonar el artefacto.
Respecto a estos sucesos, el ministro del Interior francés, Laurent Núñez, mencionó “la conexión” entre este caso y la guerra en Oriente Próximo. Además, Núñez indicó que “este caso recordó a acciones similares que tuvieron lugar en otros países europeos”.