Ciudad De México, 22 de abril de 2026.- La Fiscal General de la Ciudad de México, Bertha Alcalde, reconoció fallas operativas, una justicia lenta o burocratizada, así como un básico rezago en el inicio de la investigación y una presumida corrupción de elementos de la corporación en el caso del feminicidio de Edith Guadalupe. La funcionaria calificó la situación como “indignante”.
La investigación sitúa a la ciencia forense y la metodología rigurosa como motores para la construcción de la verdad jurídica. Los peritajes ubican la agresión en el piso superior de la caseta de seguridad del inmueble donde la víctima acudió. Según las autoridades, la joven falleció por una de las 25 heridas en el tórax producidas por un desarmador.
Las pruebas técnicas acreditan escoriaciones en la mano y rasguños en el abdomen del imputado, Juan Jesús N, los cuales son compatibles con la mecánica de defensa opuesta por la víctima. Además, se halló la cartera de la joven dentro de un contenedor de basura de acceso restringido y se detectó una interrupción deliberada de las cámaras de vigilancia en momentos específicos. Juan Jesús N, quien llevaba tres meses trabajando en el edificio de Revolución 829, permanece en el Reclusorio Norte acusado de presuntamente asesinar a la joven.
Por otro lado, el defensor Jesús Briones habló sobre múltiples irregularidades del proceso y la actuación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. “Basta ya de crear carpetas apócrifas y aleccionar testigos, vamos a conducirnos con propiedad y lealtad, es una obligación de la Fiscalía”, declaró el abogado. La defensa y la familia del indiciado sostienen que existe una conspiración en su contra.
David, padre de Juan Jesús N, afirmó que su hijo está siendo coaccionado. “Nos ha pedido que no salgamos solos, que su mujer y sus hijos no salgan, estamos en esa idea de que él fue amenazado para declararse culpable”, dijo. Agregó: “Hay un presunto responsable, pero mi hijo no lo es; nosotros, toda la familia estamos conscientes y tenemos la ideología que él está amenazado por alguna autoridad”.
Mientras tanto, una habitante del inmueble expresó su molestia por la detención del vigilante, a quien conoce y considera inocente. “¿Qué no le están viendo la pinta? No me vengan, yo pienso en que la señora debió haber venido con ella, aunque le digan que no puedes venir con nadie, a mí me vale gorro, yo me espero aquí afuera a que mi hija salga”, comentó la vecina refiriéndose a la madre de Edith Guadalupe. La Fiscalía CDMX investiga además una posible trata en el edificio donde acudió la víctima.