Ciudad De México, 10 de abril de 2026.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el regreso inmediato de su embajadora en Quito, María Antonia Velasco, en respuesta a la decisión del mandatario ecuatoriano, Daniel Noboa, de aumentar los aranceles a productos colombianos en la frontera hasta un 100%. La medida, que entrará en vigor el próximo 1 de mayo, marca un nuevo pico en la tensión diplomática y comercial entre ambas naciones.
Noboa justificó el incremento argumentando que Colombia no está combatiendo el narcotráfico. “Lamentablemente, no se puede llegar a acuerdos con quien no tiene el mismo compromiso para luchar contra el narcoterrorismo”, declaró el presidente ecuatoriano, quien añadió que “en el futuro, se podrá conversar con un gobierno que sí esté comprometido con combatir la delincuencia y el narcotráfico”. Previamente, el gobierno de Ecuador había llamado a consultas a su embajador en Bogotá un día antes del anuncio.
Por su parte, Petro rechazó las acusaciones y calificó la decisión arancelaria como “simplemente una monstruosidad”. El líder colombiano defendió los esfuerzos de su administración: “Insulta el presidente del Ecuador al gobierno colombiano que ha incautado más cocaína en toda la historia del mundo. Insulta el presidente Noboa al presidente colombiano que hoy anuncia al país la disminución de las hectáreas de cultivos de hoja de coca en Colombia que no se lograba desde el año 2018”.
Ante este escenario, Petro afirmó que el aumento de aranceles significa “el fin del Pacto Andino para Colombia”. “Nada hacemos ya allí. La canciller (Rosa Villavicencio) debe iniciar el paso en el Mercosur a ser socios plenos y dirigirnos hacia el Caribe y Centroamérica con más fuerza”, indicó el mandatario. Asimismo, cuestionó a las autoridades ecuatorianas: “Que expliquen en Ecuador porque caen cargamentos de cocaína en esos barcos de negocios malolientes, que expliquen los políticos del Ecuador porque se debilitó tanto la vigilancia en los puertos marítimos que pasaron a ser los mayores exportadores de cocaína del mundo”.
La ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, informó que las mesas técnicas entre ambos países, previstas para la próxima semana, han sido suspendidas hasta “encontrar un ambiente propicio y de buena voluntad” para el diálogo. El ejecutivo ecuatoriano aseguró que la llamada “tasa de seguridad” se eleva tras constatar la falta de implementación de medidas concretas en seguridad fronteriza por parte de Colombia.
Esta guerra comercial comenzó el 1 de febrero con la imposición de aranceles del 30% por parte de Ecuador, cifra que se subió al 50% el 1 de marzo antes de alcanzar el 100% anunciado ahora. Colombia y Ecuador comparten una frontera de 586 kilómetros y su intercambio comercial en los últimos años rondó los 2.800 millones de dólares, con un saldo negativo para Ecuador de alrededor de 900 millones.