Bogotá, 13 de julio de 2026.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha ordenado a las Fuerzas Militares abstenerse de usar cualquier establecimiento militar para la posesión de su sucesor, Abelardo de la Espriella, programada para el 7 de agosto. La decisión busca evitar que el mandatario electo cumpla su deseo de posesionarse en un cuartel fuera de Bogotá, una iniciativa que implicaría dar un giro a la tradición de realizar el juramento en el Capitolio ante el Congreso en pleno.
De la Espriella, político de ultraderecha que venció al candidato de izquierda Iván Cepeda por una ventaja de 0,96% en las elecciones del 21 de junio, ya ha solicitado al Legislativo, que se instalará el próximo 20 de julio, que emita un concepto jurídico. La petición determina si es posible que los congresistas se desplacen fuera de la capital para que pueda posesionarse ante ellos. Sin embargo, Petro ha aclarado que la decisión no solo está en manos del Congreso, sino que también depende de él como jefe de Estado.
“Los cuarteles militares y policiales están bajo mis órdenes hasta el momento que el nuevo presidente jure, y por tanto hasta ese momento soy el comandante supremo de las fuerzas militares”, afirmó Petro. El mandatario enfatizó que “es en una sesión del Congreso donde el nuevo presidente debe posesionarse, tal como lo hice yo y todos los demás”. Además, indicó que nadie debe darle el saludo militar al presidente electo, gesto que De la Espriella convirtió en emblema de su campaña, hasta que se convierta en jefe de Estado.
Para el Gobierno saliente, una posesión en un cuartel representa una muestra del militarismo que De la Espriella evidenció en campaña y una forma de dar más pomposidad al acto, descrita por Petro como algo “en medio de las lentejuelas”. En contraste, la próxima administración ha aclarado a través de su vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, que será “una posesión austera”. “El país no está para fiestas, no está para shows mediáticos”, dijo Restrepo a medios locales.
Cabe destacar que Petro no ha reconocido la victoria de De la Espriella. El mandatario ha denunciado, sin pruebas, una trama internacional que manipuló los comicios mencionando a la firma israelí Black Cube, y ha manifestado dudas sobre la transparencia de Thomas Greg & Sons, empresa contratada por la Registraduría Nacional para la logística tecnológica. En sus declaraciones, Petro ha sostenido que el nuevo gobierno fue uno “no votado por la mayoría del pueblo”.