Por Redacción
Bogotá, 22 de marzo de 2026.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, criticó duramente la eficacia de las Naciones Unidas al señalar que el organismo ha demostrado ser incapaz de detener conflictos bélicos activos en distintas regiones del mundo. Durante su intervención en el Foro de Alto Nivel de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y África, celebrado este sábado en la capital colombiana, el mandatario afirmó que existe un riesgo real de parálisis y debilitamiento del sistema multilateral.
En sus declaraciones públicas, Petro fue contundente al evaluar el papel de la organización internacional frente a las crisis actuales. “Las Naciones Unidas no pueden impedir las guerras (…) perfectamente alguien puede decir que ya no sirven”, expresó el jefe de Estado. Como ejemplos concretos de esta inoperancia, mencionó los conflictos en Ucrania, Gaza e Irán, situaciones que, a su juicio, evidencian la falla estructural del mecanismo diseñado para mantener la paz global.
La crítica de Petro encontró eco en la postura de otros líderes presentes en el encuentro. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, también tomó la palabra para criticar la incapacidad de la ONU para responder adecuadamente a los desafíos que plantea la geopolítica actual. Ambos mandatarios coincidieron en señalar las limitaciones del ente rector mundial para actuar con celeridad y efectividad ante las tensiones internacionales que dominan la agenda contemporánea.
El foro, que reunió a representantes de América Latina, el Caribe y África, sirvió como plataforma para discutir la necesidad de reformar o replantear los mecanismos de cooperación internacional. La advertencia lanzada por Petro sobre el debilitamiento del sistema multilateral subraya la urgencia que perciben los líderes de la región para encontrar alternativas diplomáticas que no dependan exclusivamente de estructuras que consideran obsoletas frente a la realidad bélica del siglo XXI.
Las declaraciones se dieron en un contexto donde la comunidad internacional busca respuestas ante la escalada de violencia en múltiples frentes. La reunión en Bogotá destacó por poner sobre la mesa la insatisfacción de gobiernos latinoamericanos con el status quo de la gobernanza global, llamando indirectamente a una revisión profunda de los instrumentos disponibles para la resolución de conflictos.