Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- El Parlamento Europeo aprobó este jueves el nuevo Reglamento de Retornos de la Unión Europea, una medida legislativa que endurece las políticas migratorias del bloque al facilitar la expulsión de inmigrantes irregulares. La votación en el pleno registró 389 votos a favor, 206 en contra y 32 abstenciones, dando luz verde para avanzar en la homologación de criterios más estrictos entre los estados miembros.
El texto aprobado introduce obligaciones para que los nacionales de terceros países cooperen activamente con las autoridades migratorias durante su proceso de retorno. Entre las disposiciones más relevantes se encuentra la ampliación de los supuestos de detención administrativa, la cual podrá extenderse hasta por un máximo de 24 meses en determinadas condiciones, así como la posibilidad de establecer centros de retorno en países que no pertenecen a la Unión Europea.
Además de la externalización de los centros de deportación, la normativa contempla sanciones para quienes se nieguen a colaborar con su repatriación. Estas medidas incluyen el retiro de prestaciones sociales, la prohibición de trabajar y la imposición de sanciones penales que pueden derivar en penas de cárcel. Asimismo, se prevé un reconocimiento mutuo reforzado de las decisiones de retorno en toda la región comunitaria.
Tras esta aprobación en la Eurocámara, se iniciará una fase de negociaciones formales entre el Parlamento, la Comisión y el Consejo de la Unión Europea. El objetivo de este trilogue es llegar a un acuerdo sobre el texto final de la ley, la cual busca agilizar los procedimientos de expulsión y reducir los tiempos de estancia para aquellos migrantes sin derecho a permanecer en el territorio europeo.
La implementación de estos cambios marca un giro significativo en la gestión migratoria europea, priorizando la eficacia en los retornos sobre los mecanismos anteriores. La norma deberá ser cerrada definitivamente tras las conversaciones interinstitucionales antes de su entrada en vigor plena.