Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- El gobierno de México mantendrá su respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet para el cargo de secretaria general de las Naciones Unidas, decisión anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum tras conocerse que el actual ejecutivo de Chile retiró su patrocinio. La mandataria mexicana enfatizó que la nacionalidad del aspirante no es un impedimento para el sostenimiento del apoyo internacional.
En declaraciones oficiales, Sheinbaum indicó que tiene programada una comunicación telefónica próxima con la exjefa de Estado chilena y subrayó la vigencia de las razones que motivan el aval mexicano. “Nosotros vamos a seguir apoyándola. Se puede hacer (seguir apoyándola). No necesariamente se tiene que apoyar una persona del país. Se puede hacer y los argumentos por los cuales la apoyamos siguen siendo válidos”, afirmó la presidenta.
Por su parte, el gobierno de Chile, presidido por José Antonio Kast, emitió un comunicado en el que explicó su determinación de abandonar la postulación. Las autoridades chilenas aseguraron haber “llegado a la convicción que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura”.
El proceso electoral para suceder a António Guterres cuenta con la participación de otros cuatro aspirantes además de Bachelet: Rebeca Grynspan, Virginia Gamba, Rafael Grossi y Macky Sall. La contienda reviste importancia histórica, pues existe la posibilidad de que una mujer asuma la secretaría general por primera vez en la organización, bajo una norma no escrita de rotación geográfica que señala a América Latina como la región correspondiente para este periodo.
Michelle Bachelet, quien cuenta con experiencia previa como expresidenta de Chile y como alta comisionada de ONU Mujeres, fue originalmente presentada como candidata por el anterior gobierno de su país. A pesar del cambio de postura de Santiago, la administración de Sheinbaum optó por desligar el apoyo diplomático de la posición oficial del país de origen de la aspirante.