Por Redacción
Ciudad De México, 28 de julio de 2026.- Las sentencias del Poder Judicial de la Federación han permitido aumentar la vigencia de patentes de medicamentos innovadores que ya estaban vencidas, sin tomar en cuenta a los laboratorios farmacéuticos nacionales que cuentan con registros sanitarios de genéricos, afirmó Ricardo del Olmo, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam).
“Las sentencias del Poder Judicial de la Federación que han permitido aumentar la vigencia de patentes de medicamentos innovadores que ya estaban vencidas no tomaron en cuenta a los laboratorios farmacéuticos nacionales, terceros interesados en los casos porque tienen registros sanitarios de genéricos de los mismos productos”, declaró Del Olmo.
Entre los casos mencionados se encuentran Denosumab (Prolia y Xgeva) para osteoporosis y Bimatoprost (Lumigan) para glaucoma e hipertensión ocular. Respecto a Denosumab, cuya patente venció en 2022, sólo un laboratorio nacional afectado interpuso un recurso extraordinario ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) hace un par de meses. “Eso ocurrió hace un par de meses, y ya se cumplió el plazo que tiene el máximo tribunal para responder si acepta el caso y lo resuelve”, indicó el directivo.
En el caso de Bimatoprost, cuyas patentes concluyeron en marzo de 2025, los equipos jurídicos de los laboratorios buscan una vía legal para promover la revisión de fallos. Esto ocurre después de que el laboratorio Allergan reclamó la ampliación de derechos de propiedad industrial hasta 2028 y la sala especializada en propiedad intelectual del Tribunal Federal de Justicia Administrativa resolvió a su favor en enero pasado.
Otro conflicto involucra a Semaglutida (Ozempic), utilizado para bajar de peso corporal. Un tribunal colegiado autorizó la protección de datos, estudios clínicos e información del expediente por 10 años a partir del 3 de julio de 2019, fecha de emisión del registro sanitario, aunque la patente venció en marzo de 2026. Del Olmo criticó que “los magistrados del tribunal colegiado en materia administrativa del primer circuito no consideraron el grave problema de salud que representa la obesidad en México y la importancia de contar con opciones terapéuticas de calidad y menor costo”.
El directivo destacó las diferencias de precios: “en Canadá, donde está disponible el medicamento genérico de Semaglutida, el costo del tratamiento por un año es de entre 15 mil y 20 mil pesos, mientras en México se pagan alrededor de 65 mil pesos por el innovador”. Mientras tanto, en Estados Unidos la patente de Ozempic ya concluyó y han iniciado trámites para registros sanitarios de genéricos.