Teherán, 04 de abril de 2026.- Irán derribó un caza F-15E Strike Eagle sobre su territorio, en la provincia de Khuzestan, marcando la primera pérdida de este tipo en combate durante el actual conflicto en la región, según reportes de medios. Funcionarios de EE.UU. y medios afines a Teherán confirmaron el incidente, identificando la aeronave como un F-15E de la Fuerza Aérea, lo que constituye el cuarto ataque contra este modelo desde que Estados Unidos e Israel iniciaron las hostilidades el pasado 28 de febrero.
De los dos tripulantes del avión derribado, uno fue rescatado con vida por fuerzas estadounidenses, mientras que el segundo permanece desaparecido en territorio iraní. En Teherán se ha ofrecido una recompensa por la captura del piloto faltante y las autoridades han lanzado llamamientos a la población civil para alertar sobre cualquier indicio de su paradero. Durante las labores de rescate, dos helicópteros militares estadounidenses fueron alcanzados por fuego iraní, aunque todos sus tripulantes están a salvo.
En un incidente separado, un avión de ataque A-10 Warthog se estrelló en aguas del Golfo Pérsico, cerca del Estrecho de Ormuz; su piloto fue rescatado con vida. Mientras que fuentes estadounidenses reportan el hecho como un accidente, medios oficiales iraníes aseguran haber abatido también a esta aeronave. Hasta el momento, ni el Pentágono ni el Comando Central se han manifestado de manera oficial sobre los incidentes.
Ante el escalamiento, el presidente Donald Trump declaró que el derribo no afectará las negociaciones, afirmando: “No, en absoluto. No, es la guerra. Estamos en guerra”. No obstante, el mandatario amenazó con acciones severas si no se libera el flujo petrolero en el Estrecho de Ormuz: “En las próximas dos o tres semanas, los vamos a devolver a la Edad de Piedra, que es donde pertenecen”. Trump añadió que se ha producido un cambio de régimen en Irán, “dado que todos sus líderes originales han muerto”.
Por otro lado, los esfuerzos por alcanzar un alto el fuego liderados por Pakistán se encuentran en un “punto muerto”, ya que Irán no está dispuesto a reunirse con funcionarios estadounidenses en Islamabad debido a exigencias que considera “inaceptables”. Paralelamente, Francia e Italia cerraron sus espacios aéreos y bases militares a las aeronaves estadounidenses destinadas a la ofensiva; Italia denegó permisos en la base de Sigonella y Francia prohibió operaciones vinculadas al conflicto. España tampoco autorizó el uso de sus infraestructuras, y su ministra de Defensa, Margarita Robles, calificó la ofensiva conjunta como “profundamente ilegal”.
El conflicto ha revivido el riesgo económico global. El Comisionado de Economía de la UE, Valdis Dombrovskis, advirtió: “Está claro que nos enfrentamos a un riesgo de crisis de estanflación”, refiriéndose a un escenario de alta inflación con bajo crecimiento.