Por Redacción
Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- Irán lanzó un nuevo ataque con drones contra la embajada de Estados Unidos en la Zona Verde de Bagdad, Irak, durante la noche del lunes, según reportaron fuentes de seguridad iraquíes. El sistema de defensa antiaérea C-RAM de la embajada fue activado contra al menos cinco drones, sin que se reportaran víctimas. Mientras la misión diplomática ordenó a ciudadanos estadounidenses abandonar Irak de inmediato, el presidente Donald Trump aseguró desde la Casa Blanca que la guerra contra Irán terminará “pronto”.
Este incidente es el segundo en tres días, luego de que un ataque similar el sábado 14 de marzo provocara humo y llamas tras el impacto de un dron. La embajada estadounidense ha emitido una serie de alertas de seguridad desde el 11 de marzo, cuando un misil impactó un helipuerto en el complejo, lo que llevó al cierre del espacio aéreo y a la evacuación de personal no esencial.
En un mensaje publicado en la red social X, la embajada alertó a los ciudadanos estadounidenses sobre la necesidad de abandonar Irak de inmediato, citando “ataques recurrentes de milicias terroristas alineadas con Irán”. La advertencia incluye una alerta de viaje de Nivel 4, la máxima, que recomienda “No viajar” al país.
Desde Washington, el presidente Trump se refirió al conflicto, insistiendo en que la guerra concluirá “pronto”, aunque descartó que esto suceda en la misma semana. “La operación ‘Furia Épica’ ha acabado con la armada, fuerza aérea y liderazgo iraní”, aseguró el mandatario, refiriéndose a la campaña militar estadounidense que comenzó el 28 de febrero de 2026.
La escalada de ataques contra la embajada en Bagdad refleja la intensificación del conflicto indirecto entre Estados Unidos e Irán en territorio iraquí, un escenario que se ha vuelto cada vez más volátil. Aunque Teherán no ha confirmado oficialmente su autoría en el ataque de anoche, las fuentes de seguridad locales lo atribuyen directamente al país persa.
La situación mantiene en vilo a la comunidad internacional y aumenta la presión sobre el gobierno iraquí, que se encuentra atrapado entre las dos potencias en conflicto. La capacidad defensiva de la embajada estadounidense, evidenciada por la activación del C-RAM, será puesta a prueba mientras continúen estas incursiones aéreas.