Ciudad De México, 03 de junio de 2026.- Estados Unidos está investigando a dos destacados gobernadores mexicanos, Alfonso Durazo de Sonora y Américo Villarreal Anaya de Tamaulipas, quienes han sido despojados de sus visados estadounidenses en medio de investigaciones penales por presuntos vínculos con el crimen organizado, según reportan diversos medios. Ambos funcionarios son miembros del partido gobernante Morena y aliados de la presidenta Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con la información publicada, los gobernadores de Tamaulipas y Sonora se encuentran en un programa de libertad condicional reservado para personas que cooperan con las autoridades estadounidenses. Este mecanismo, conocido como “beneficio público significativo”, permite a no ciudadanos testificar ante un gran jurado para mitigar consecuencias de cargos reales o pendientes. Se detalla que Durazo viaja regularmente a Estados Unidos para recibir tratamiento médico especializado bajo este esquema, mientras que Villarreal, investigado por presunto contrabando de combustible pirateado, suele ser escoltado por funcionarios estadounidenses al cruzar la frontera.
Ante estos reportes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló este 3 de junio que los gobernadores “tienen que aclarar” la situación ante la opinión pública. En un reciente mitin político, la mandataria cuestionó los motivos detrás de las acciones estadounidenses: “¿Es realmente un interés legítimo combatir el crimen organizado? ¿O estamos quizás presenciando cómo sectores de la extrema derecha estadounidense están utilizando nuestro país para posicionarse de cara a sus elecciones de 2026? ¿O pretenden influir en las elecciones de 2027 en nuestro país?”.
Sheinbaum agregó que “hay que estar tranquilos” cuando se actúa por el bien del pueblo, pero insistió en la duda: “¿Cuál es el interés? Tenemos todo el derecho, al menos, de la duda”. Por su parte, Alfonso Durazo ha minimizado la información, asegurando que se trata de una nota sin fuentes ni sustento, y se ha negado a mostrar su visa para desmentirla. “En el pueblo, todos nos conocemos y todos nos sabemos todo. Si hubiese la menor corruptela, la menor complicidad, ustedes hubiesen sido los primeros en enterarse”, declaró el gobernador de Sonora.
El gobierno de Tamaulipas también rechazó de forma categórica los señalamientos. Gerardo Algarín, director de Comunicación del gobierno estatal, afirmó: “No hay documentos, expedientes, resoluciones ni evidencia verificable que acredite lo publicado”. A pesar de que algunas fuentes indican que a Durazo le fue retirada la visa el año anterior, tanto él como el gobierno de Tamaulipas han desmentido las informaciones publicadas por medios estadounidenses sobre la revocación de sus permisos de ingreso.