Ciudad De México, 08 de junio de 2026.- La memoria histórica y la búsqueda de justicia centraron este fin de semana la agenda pública en varios países de Latinoamérica, con iniciativas legislativas en Chile, sentencias inéditas en Ecuador y actos de conmemoración en México.
En Chile, un grupo de diputados del Partido Nacional Libertario presentó un proyecto de resolución en el Congreso para solicitar al presidente José Antonio Kast la creación de un Museo de la Verdad sobre el período del Gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende. La propuesta, ingresada el mismo día que el mandatario rindió su primera Cuenta Pública, pide instruir a los ministerios de las Culturas y de Obras Públicas, así como al Consejo de Monumentos Nacionales, para instalar el recinto. El objetivo declarado es exponer “el atropello, el hambre y la humillación que significó para el pueblo de Chile el Gobierno de la Unidad Popular” y “preservar la memoria histórica completa y verdadera de las víctimas de desabastecimiento, la violencia política, el ‘quieto’ del Estado de Derecho y el caos económico que caracterizaron dicho período”. Esta iniciativa busca restar peso al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (MMDH), que relata el golpe de Estado de 1973 y la dictadura de Augusto Pinochet, y que recibió el Premio de Derechos Humanos Rey de España a inicios de mayo de 2026. En el país austral se conservan actualmente 1.168 lugares de memoria.
Por otro lado, la justicia de Ecuador obligó al Estado a reconocer su responsabilidad en la desaparición forzada y muerte de cuatro niños de Las Malvinas, en un caso que expuso abusos cometidos por militares durante el gobierno de Daniel Noboa. La sentencia, considerada inédita, ordenó un acto de disculpas públicas con frases redactadas por los jueces de la Corte Constitucional. El 4 de junio de 2026, en el Hemiciclo de la Rotonda en Guayaquil, el comandante de la Fuerza Aérea, Mauricio Salazar, pronunció las palabras de perdón: “Reconocer con vergüenza y dolor que el Estado es responsable de un horrendo suceso, la desaparición forzada y posterior muerte de cuatro niños afrodescendientes, habitantes de un barrio popular del sur de Guayaquil”, añadiendo que se les fue “arrebatándoles su libertad, su infancia y su derecho a vivir dignamente”. Los cuatro menores, de entre 12 y 17 años, fueron interceptados por 16 militares el 8 de diciembre de 2024; según la investigación judicial, los soldados los detuvieron, golpearon, desnudaron y abandonaron en una zona apartada, apareciendo sus cuerpos días después junto a un manglar. Durante el acto, familiares y vecinos gritaron “¡Eran niños!” y “¡Asesinos!”, mientras el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) denunció que, un día antes del evento, familiares de las víctimas estaban siendo hostigados por militares.
En México, a 17 años de la tragedia ocurrida el 5 de junio de 2009 en la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora, donde murieron 49 menores, familiares realizaron una ceremonia con un pase de lista en el que se mencionaron los nombres de las víctimas, seguidos por la frase “no debió morir”. Los asistentes reiteraron su llamado a las autoridades federales para que no exista impunidad por el siniestro.
Asimismo, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) otorgó la licenciatura a la joven enfermera Verónica Soto Hernández, víctima de feminicidio, después de seis años de lucha de su familia. La resolución final se dio pese a que inicialmente no podía entregarse el título porque la joven no había cubierto totalmente el servicio social, tarea que realizaba cuando fue asesinada. Soto Hernández había terminado la carrera con 9.6 de calificación y jamás había reprobado. Según los datos disponibles, el culpable del asesinato de Verónica Soto Hernández al parecer está sin juzgar.