Ciudad de Mexico, 03 de junio de 2026.- El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump comenzó a desmantelar una red de infraestructuras utilizada desde hace una década para estudiar los entornos costeros, los ecosistemas marinos y las corrientes que influyen en el clima mundial.
La noticia, difundida el lunes por The New York Times, confirma que los centenares de instrumentos oceanográficos que serán retirados próximamente de las aguas del Atlántico y del Pacífico forman parte de la Iniciativa de Observatorios Oceánicos (OOI). Esta red es financiada principalmente con fondos federales a través de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF).
Según el diario estadounidense, la infraestructura tuvo un costo de 368 millones de dólares y fue concebida originalmente para permanecer en funcionamiento durante 25 años. Sin embargo, las infraestructuras sumergidas de cuatro de las cinco estaciones de observación actualmente en operación serán retiradas. El proceso, que ya ha comenzado para una de las bases situadas frente a la costa del noroeste de Estados Unidos, se prolongará durante 15 meses.
La decisión fue comunicada a los equipos encargados del proyecto a principios de mayo. Anteriormente, a finales del mismo mes, Jim Edson, científico responsable del proyecto, advirtió que la red sufriría una “reducción importante del perímetro” de su instalación principal.
Los datos recolectados por esta red son utilizados por numerosos investigadores para entender cómo el océano absorbe los gases de efecto invernadero de la atmósfera, así como los efectos de las olas de calor marinas sobre las pesquerías.
Ante el desmantelamiento, un portavoz de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) declaró que la medida “se enmarca en la estrategia más amplia de la NSF, que busca un enfoque más ágil con el fin de priorizar el apoyo a las prioridades científicas cambiantes y a las tecnologías emergentes”.