Veracruz, 24 de marzo de 2026.- Existe una discrepancia entre las versiones oficiales y las denuncias de organizaciones civiles respecto al impacto y la atención de un derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, el cual ha afectado la línea de costa del estado de Veracruz. Mientras la Secretaría de Marina (SEMAR) y Petróleos Mexicanos (Pemex) reportan un avance significativo en la limpieza y niegan la presencia actual de manchas en patrullajes aéreos, Greenpeace México asegura que el contaminante sigue activo y ha reached 630 kilómetros de litoral, dejando 26 sitios sin atención oficial.
De acuerdo con los informes de las autoridades, la SEMAR recolectó 30 kilogramos de material contaminante en la playa Mata de Uva y otros 300 kilogramos en la zona de El Faro, en el municipio de Alvarado. Por su parte, Pemex indicó que las labores de limpieza tienen un avance del 85%. Las autoridades federales, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, han descartado que la empresa petrolera estatal sea el origen del derrame, aunque la cobertura periodística y las denuncias locales vinculan el evento con la industria petrolera en la región.
En contraste, la organización ambientalista Greenpeace México reportó que existen 26 sitios que no han recibido atención por parte de las autoridades y afirmó que el derrame continúa activo. La discrepancia en las cifras y la percepción del daño es notable, pues mientras los patrullajes aéreos de la marina no detectaron manchas superficiales recientes, las comunidades costeras reportan la presencia del contaminante en sus playas y ecosistemas.
El evento impacta directamente el Corredor Arrecifal del Suroeste, un Área Natural Protegida que abarca más de 1.1 millones de hectáreas entre Veracruz, Tabasco y Campeche. Pescadores y habitantes de comunidades indígenas como Pajapan, Tatahuicapan, Mecayapan y Alvarado han denunciado daños económicos y una falta de información clara sobre el origen y el volumen total del hidrocarburo vertido. Martina Beltrán, vecina de Tatahuicapan, y Esteban Hernández Hernández, representante de Arrecifes de Mecayapan, figuran entre los afectados que han elevado su voz respecto a la situación.
Entre la información que permanece sin esclarecer oficialmente se encuentra la identidad concreta de la empresa o barco responsable, así como el volumen total del derrame. Las primeras detecciones del contaminante se registraron entre el 2 y el 4 de marzo, pero no se ha presentado un informe unificado sobre el avance real de la limpieza en todos los puntos afectados ni una evaluación detallada del impacto ambiental en los arrecifes. Tampoco se han divulgado los resultados de los análisis de laboratorio del material recolectado por la SEMAR.
Las autoridades han señalado que, a pesar del incidente, no se prevé que el evento afecte el periodo vacacional de Semana Santa. Sin embargo, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la Fiscalía General de la República (FGR) mantienen la investigación abierta para determinar las responsabilidades y el alcance exacto del daño ambiental en la zona costera veracruzana.