Por Redacción
Ciudad de Mexico, 31 de julio de 2026.- Una columna de opinión publicada este viernes en el portal 24-horas.mx establece una comparación entre la situación actual de México y la Odisea de Homero, describiendo a la nación como una Patria en profunda soledad y asediada por múltiples pretendientes.
El texto señala que esta nación se encuentra “acechada por múltiples pretendientes: ideólogos, tecnócratas, ineptos, mentirosos, ambiciosos, corruptos, tramposos, cínicos, pendencieros, mediocres, sabelotodo, cuentacuentos, transformadores, consejeros, pseudo intelectuales y arrogantes”. La autoría del artículo afirma categóricamente que “Ulises no ha regresado a reunirse con su amada Patria”.
Respecto al cambio de milenio, la columna menciona que “algunos creyeron que Odiseo se haría presente tras siete décadas de un mismo reinado”, pero sostiene que “el que apareció era un farsante histrión”. Posteriormente, detalla que “dieciocho años después se pensó que ahora sí el valiente guerrero había regresado a su tierra”, momento en el cual “el miedo de que aquél fuera nuevamente un impostor se disipó y la Patria se volcó en sus brazos”.
Sin embargo, el artículo argumenta que “no había aparecido el héroe, sino lo que se temía: el embustero, un hipnotista que, como las sirenas de Homero, encantaba con sus hermosos cantos y prometía cumplir con los anhelos del pueblo de prosperidad y transformación”. Se indica que dicho gobernante “dio reconocimiento y atención a aquellos que nunca nadie tomó en cuenta”, pero simultáneamente “dejó un desorden total que afectó distintos ámbitos de la vida pública y social, degradó las instituciones y trajo consigo a personajes aún más indecentes que los que asediaban ya a la Patria tiempo atrás”.
La pieza crítica observa que “muchos se han conformado con ese que no fue” y continúan reconociéndolo “como el héroe valiente, sensible, sabio e ingenioso que tanto esperaban”, a pesar de que “ni siquiera pudo sostener —no se diga tensar— el arco que, para probar su fuerza moral, capacidad y dignidad, la Patria había puesto en sus manos”.
En su conclusión, el texto plantea que “ahora solo nos queda esperar que Atenea ayude al verdadero Ulises a regresar y olvidarnos de abusivos y soberbios impostores”, aunque advierte que “probablemente nunca llegará. Quizás no lo merecemos”. Finalmente, la columna exhorta a la sociedad indicando que “no es tarde para encontrar la reconciliación y la paz”, pero enfatiza que “no debiéramos necesitar de una Atenea que nos imponga un pacto social”, llamando a “actuar, no observar” porque “no podemos seguir esperando a Ulises”.