Maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación levantan los plantones que mantenían, tras una jornada de deliberaciones internas en la que sus dirigentes admitieron avances parciales con la Secretaría de Educación Pública, en Ciudad de México (México). EFE/ Madla Hartz
Ciudad De México, 21 de junio de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció la suspensión de sus movilizaciones en todo el país y de la huelga nacional, así como el regreso de sus integrantes a las aulas para iniciar una nueva etapa de reorganización desde las secciones estatales. La decisión fue emitida a través de su Asamblea Nacional Representativa, la cual acordó “emitir la declaratoria de receso de esta jornada de lucha para dar paso a una nueva fase de reorganización, fortalecimiento y articulación de las acciones políticas, organizativas y de masas en todo el país”.
El retorno a la normalidad escolar ocurre tras un periodo de 19 días de marchas, bloqueos y protestas en la capital del país. Pedro Hernández Morales, secretario general de la Sección 9 (Ciudad de México), reconoció que durante esta fase de protestas no consiguieron que el gobierno federal atendiera por completo sus exigencias. Por su parte, la CNTE argumentó que el Ejecutivo Federal ha cerrado los canales de diálogo para resolver el conflicto.
En un comunicado, la dirigencia sindical advirtió que el repliegue táctico de las bases no representa una rendición frente a las autoridades, sino una tregua para planificar las siguientes acciones. Representantes del magisterio disidente señalaron que la reanudación de las actividades escolares responde al compromiso que mantienen con estudiantes y familias, pero aclararon que no significa el fin de su movimiento ni el abandono de sus demandas. La organización enfatizó: “El receso de la Huelga Nacional no significa el abandono de las demandas históricas ni el fin de la lucha. Por el contrario, representa una etapa de reorganización que permitirá fortalecer la unidad, la conciencia y la movilización”.
La CNTE ratificó su pliego petitorio enfocado en la exigencia de abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, jubilaciones por años de servicio, cotización de pensiones en salarios mínimos y no en UMAs, eliminación del sistema de cuentas individuales y de las AFORES, así como el retorno a un sistema solidario, público y digno de pensiones. Entre sus principales reclamos también figuran la reinstalación de docentes cesados, la democracia sindical y un incremento salarial del 100%.
La Sección XXII de la CNTE declaró que “durante estas tres semanas de movilización, se evidenció que el gobierno encabezado por Morena mantiene la continuidad de políticas neoliberales que favorecen a los grupos de poder económico”. Asimismo, la organización indicó que “la jornada de lucha dejó en claro este gobierno defenderá a incondicionalmente al poder económico y mantienen en omisión las demandas centrales del magisterio democrático”, específicamente negándose a generar mecanismos para recuperar los ahorros administrados por las AFORES, los cuales ascienden a más de 8.1 billones de pesos.
Yenny Araceli Pérez Martínez, dirigente de la Sección 22 (Oaxaca), explicó que la nueva etapa estará enfocada en fortalecer las estructuras estatales, ampliar la organización desde las bases y mejorar la coordinación entre las distintas secciones del país.