Morelia, 30 de marzo de 2026.- Este domingo se celebró el Domingo de Ramos en diversas partes de México, mientras que en Jerusalén las autoridades israelís impidieron la tradicional procesión y detuvieron a unCardenal.
En la Catedral de Morelia, Michoacán, el arzobispo José Armando Álvarez Cano criticó desde el púlpito a los ‘Pilatos modernos’ que se lavan las manos frente a la violencia y la injusticia. ‘Hoy también hay Pilatos que se lavan las manos frente a la violencia y la injusticia’, expresó.
El arzobispo señaló que la humanidad atraviesa momentos difíciles marcados por guerras, soberbia de dirigentes y sufrimiento de familias.
En Torreón, Coahuila, el obispo Luis Martín Barraza Beltrán inauguró la Semana Santa con un llamado a que no se reduzca a expresiones superficiales o folclóricas. ‘Nos gusta mucho lo colorido, lo ruidoso, pero luego no se traducen en actitudes. Si estamos celebrando la revelación del amor de Dios, tenemos que corresponder con seriedad’, indicó.
El obispo de Torreón lamentó que durante la Semana Santa se registren hechos violentos con víctimas mortales y consideró que los esfuerzos de las autoridades mexicanas contra la violencia no han sido suficientes.
En el contexto internacional, la policía de Israel impidió la procesión del Domingo de Ramos en Jerusalén al bloquear el paso a la iglesia del Santo Sepulcro al Cardenal Pierbattista Pizzaballa, quien fue detenido junto al Custodio de Tierra Santa, Francesco Lelo.
Por primera vez en siglos se impidió a los jefes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro. Las autoridades israelíes mantienen clausurados los lugares santos de la Ciudad Vieja, como el complejo de la Mezquita de Al Aqsa, el Muro de las Lamentaciones y el Santo Sepulcro.
El Patriarcado Latino en Jerusalén calificó el incidente como ‘un grave precedente que supone un desprecio hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén’.