Biddeford, 14 de julio de 2026.- Un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos acabó con la vida de un inmigrante colombiano de 26 años al disparar contra él cuando trataba de salir en un vehículo de su residencia en esta ciudad de Maine. Los hechos ocurrieron el lunes a las 7:00 horas, cuando el ICE llevaba a cabo una vigilancia específica en la última dirección conocida de un extranjero en situación irregular con una orden definitiva de expulsión.
Según el Departamento de Seguridad Nacional, el individuo salió de la residencia en un vehículo y los agentes intentaron detenerlo. Ante el intento de huida, y “temiendo por la seguridad pública”, un agente disparó su arma. El secretario del departamento, Markwayne Mullin, indicó al senador independiente de Maine, Andy King, que el agente abrió fuego después de que el hombre intentara usar su vehículo como arma contra los oficiales que lo perseguían para deportarlo. El conductor resultó herido y “falleció a causa de sus heridas”.
La Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine (MIRC) y la organización Presente! emitieron un comunicado conjunto expresando que están “consternadas e indignadas” por la muerte del joven ocurrida la mañana del 13 de julio de 2026. Presente! declaró en redes sociales que “el hombre llevaba a su ‘hija de tres años en el asiento trasero'” durante el incidente. Asimismo, la coalición aseguró que pudo confirmar que el joven estaba autorizado para trabajar en Estados Unidos y contaba con número de la Seguridad Social.
Al lugar de los hechos acudieron el Departamento de Policía de Biddeford y la Oficina Federal de Investigación (FBI). Actualmente, el caso está siendo investigado por la Oficina del Inspector General de Seguridad Nacional. Sin embargo, el senador Andy King señaló la ausencia de registros visuales: “Aparentemente no hay cámaras. Los agentes no llevaban cámaras corporales. Así que no tenemos evidencia en video de lo ocurrido en este caso”.
Tras hablar con el secretario Mullin, el legislador exigió “una investigación completa, transparente y abierta” de los hechos. La víctima, originaria de Colombia, falleció en el lugar o poco después del disparo, desatando cuestionamientos por parte de las organizaciones de derechos civiles involucradas.