Miami, 26 de junio de 2026.- El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció el cierre de Alligator Alcatraz, el centro de detención para inmigrantes ubicado en los Everglades, al oeste de Miami. El anuncio se realizó en una conferencia de prensa junto a Tom Homan, el zar de la frontera del presidente Donald Trump, en el Aeropuerto Dade-Collier de Entrenamiento y Transición.
DeSantis defendió la iniciativa como exitosa y afirmó que había cumplido “la función para la que fue diseñado”. Según el gobernador, el centro fue concebido para apoyar de forma temporal al Gobierno federal y ahora que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ya cuenta con los recursos para hacerse cargo de los detenidos, su operación no es necesaria. DeSantis sostuvo que en el recinto fueron “procesadas” 21.000 personas.
“Hoy el centro ya no tiene ningún detenido”, declaró DeSantis, aunque precisó que los individuos que estaban allí siguen bajo custodia federal. Respecto al futuro inmediato de la instalación, el gobernador indicó: “Los trabajos para desmovilizar y desmontar la instalación ya están en marcha”.
En su intervención, DeSantis argumentó que la existencia del centro fue crucial para la seguridad pública. “Si esta instalación no hubiera existido, no habría habido un lugar donde mantener a estas personas mientras esperaban su deportación. Habrían sido devueltas a las calles. Esto, en última instancia, no tengo ninguna duda de que salvó vidas”, expresó.
El cierre pone fin a una de las iniciativas más controvertidas y emblemáticas de la ofensiva antiinmigrante de la Administración Trump. La iniciativa ha sido objeto de demandas judiciales y denuncias de violaciones de derechos humanos. Desde su apertura, organizaciones de derechos humanos, abogados y legisladores denunciaron malas condiciones, abusos contra los detenidos, falta de acceso legal y deficiencias en la atención médica. El Gobierno ha negado las acusaciones. Según registros oficiales, la mayoría de los inmigrantes recluidos no tenía antecedentes criminales.
DeSantis dijo que la creación de Alligator Alcatraz formó parte de un esfuerzo de Florida para respaldar la política migratoria de Trump, que continuará su curso. El Estado seguirá colaborando con las autoridades federales a través de los acuerdos 287(g) y albergando inmigrantes en el centro de detención Deportation Depot, en el condado Baker, al norte del Estado. Florida es el estado con más acuerdos de cooperación entre policías locales y agencias migratorias federales del país, y el 40% de los arrestos migratorios realizados bajo este programa corresponden a esta entidad.