Ciudad De México, 22 de junio de 2026.- El próximo jueves se llevará a cabo una reunión en el Palacio Nacional entre México y España, la cual supone el broche definitivo a la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Esta etapa de ruptura había iniciado en 2019 debido a la polémica carta del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien pidió un gesto de perdón al rey por la Conquista, petición que fue rechazada por el Gobierno español. Uno de los hitos para acelerar la normalización fue el gesto realizado en marzo por Felipe VI, quien reconoció los “abusos” de la Conquista, calificándolos como “mucho abuso”, durante una exposición sobre arte prehispánico.
Ante ello, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió celebrando el “gesto de acercamiento” y envió días después una carta con la invitación formal para asistir al Mundial de fútbol, del cual México es coorganizador y que será el escenario final de estas paces. En marzo, la mandataria también invitó al monarca a asistir al primer partido de la selección española en suelo mexicano, en la ciudad de Guadalajara.
Esta semana llegó una segunda invitación, esta vez para el encuentro bilateral. La presidenta ha calificado la aceptación de la última visita del rey como “un paso importante”. Por su parte, la Casa Real ha enmarcado el viaje en “el contexto de intensificación de las relaciones bilaterales”.
El acercamiento continuó apenas un mes después del reconocimiento del rey, cuando Sheinbaum aceptó la invitación del mandatario español, Pedro Sánchez, para acudir a una cumbre en defensa de la democracia organizada en Barcelona. Dicho evento marcó el primer viaje de un presidente mexicano a España desde 2018 y el primer viaje de un presidente de Morena a Europa.
En noviembre, Madrid será la sede de otra cumbre con la que España busca reivindicar el papel de la comunidad iberoamericana.