Ciudad de Mexico, 12 de abril de 2026.- Estados Unidos se retiró de las negociaciones celebradas en Islamabad sin alcanzar un acuerdo con Irán, aunque dejó sobre la mesa una última propuesta. Según reportes, el funcionario estadounidense Vance abandonó la ciudad al ofrecer lo que describió como la “mejor y final oferta”.
Por su parte, Irán acusó a Estados Unidos de presentar “exigencias excesivas” durante las conversaciones, lo que impidió concretar un entendimiento. Fuentes indican que Teherán condiciona cualquier avance con Washington a la necesidad de recuperar la confianza perdida.
En medio del fracaso del diálogo, el presidente Donald Trump afirmó que ganó la guerra con Irán. Sin embargo, el gobierno de Pakistán exhortó a ambas naciones a mantener el alto el fuego, buscando evitar una escalada mayor en la región.
Desde Turquía se lanzaron acusaciones contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, señalándolo de sabotear el diálogo entre EE.UU. e Irán con el fin de evitar un juicio por corrupción en su contra. Analistas describen el escenario como una “guerra de Irán” que representa un cambio irreversible en el engranaje energético mundial.
La incertidumbre derivada de estos eventos ha llevado a que la geopolítica confunda a los inversores, mientras se analiza la semántica y los alcances de esta tregua fallida. Hasta el momento, no se ha logrado un acuerdo de paz entre las potencias.