Puerto Libertad, 08 de abril de 2026.- Una jueza radicada en Sonora ordenó frenar el Proyecto Saguaro mediante una resolución judicial de carácter temporal que impide el ingreso de buques a sus aguas vinculados al desarrollo. La medida cautelar busca evitar daños al ecosistema marino mientras se resuelve el litigio y ordena detener el tránsito de estas embarcaciones hasta que se emita una sentencia final.
El Proyecto Saguaro es un desarrollo de gas natural licuado ubicado en Puerto Libertad, Sonora, diseñado para exportar más de 15 millones de toneladas anuales de gas. Actualmente, existen más de 10 juicios de amparo que tienen detenida la construcción de la Planta de Licuefacción de Gas Natural Licuado (GNL) asociada a este proyecto.
El litigio fue impulsado por organizaciones no gubernamentales desde septiembre de 2025 con el objetivo de reconocer a las ballenas como sujetos de derechos. La jueza reconoció la urgencia de aplicar el ‘principio precautorio’ frente a proyectos que podrían generar impactos irreversibles. Entre los riesgos identificados están las colisiones con embarcaciones, pues los buques que transportan combustibles miden más de 300 metros y representan un riesgo de choques; un buque metanero puede alcanzar hasta 345 metros de longitud.
Otro riesgo señalado es la contaminación acústica, ya que el ruido de motores y operaciones altera la comunicación y rutas migratorias de delfines y ballenas. El Golfo de California es una zona de reproducción y alimentación de cetáceos, y el incremento del tráfico marítimo genera ruido que interfiere con su comunicación y fragmenta su hábitat. “Estos buques son tan grandes que normalmente no sienten cuando impactan a una ballena”, señaló Omar García, de la Sociedad Mexicana de Mastozoología Marina.
Nora Cabrera, abogada y fundadora de Nuestro Futuro, declaró: “Las ballenas demandaron y van ganando”. Respecto al momento del proyecto, añadió: “El objetivo es frenar estos proyectos antes de que comiencen a construirse. Estamos a tiempo”. Sin embargo, una voz no especificada en el fragmento proporcionado advirtió: “Esto no es el final, es solo un paso, porque la amenaza sigue ahí. Se trata de resistir desde una alianza”.
La resolución judicial marca un precedente en la defensa legal de especies marinas en México. También se impulsa que el Estado mexicano reconozca al Golfo de California como ‘hábitat crítico’ para las ballenas. El caso podría escalar a instancias superiores, incluida la Suprema Corte.