Ciudad De México, 05 de abril de 2026.- La misión Artemis II, la primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo, continúa su curso programado tras resolver un problema con el Sistema Universal de Gestión de Residuos (UWMS) de la nave Orion y superar una breve pérdida de comunicación durante el despegue. La NASA calificó el inconveniente del inodoro como un asunto menor que fue diagnosticado y reparado por los astronautas junto con ingenieros en tierra tras varias horas de trabajo.
El despegue de la misión ocurrió el 1 de abril de 2026 desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, utilizando el cohete SLS, descrito como el más potente que haya llevado personas al espacio con humanos a bordo. La tripulación está compuesta por el comandante Reid Wiseman, la especialista Christina Koch, el piloto Victor Glover y el canadiense Jeremy Hansen. Este grupo hace historia al incluir a la primera mujer, al primer hombre negro y a la primera persona no estadounidense en una misión lunar; la última vez que humanos estuvieron en la Luna fue en diciembre de 1972 con el Apolo 17.
Tras las reparaciones exitosas, la comunicación con los astronautas se ha restablecido completamente y la misión prosigue sin incidentes mayores. La cápsula Orion ha desplegado sus paneles solares según lo esperado y los objetivos planeados para las próximas 24 horas siguen vigentes. El viaje tendrá una duración de casi 10 días, durante los cuales la nave realizará un sobrevuelo lunar a más de 7,400 kilómetros de altitud sin aterrizar.
La nave se encuentra actualmente en órbita terrestre alta. Se prevé que la misión pase por la cara oculta de la Luna el 6 de abril, alcanzando una distancia de más de 400,000 kilómetros de la Tierra, lo que podría convertir a Artemis II en la misión tripulada que más lejos haya llegado en la historia, superando el récord del Apolo 13. Esta expedición representa la primera prueba tripulada de la nave Orion y de sistemas críticos como abastecimiento de agua, oxígeno y climatización.
El Módulo de Servicio, encargado de proveer dichos sistemas vitales, es la principal aportación de Europa a la misión, coordinada por la Agencia Espacial Europea y con Airbus como contratista principal. El objetivo central de Artemis II es validar que la nave Orion, el cohete SLS y los sistemas de soporte vital pueden sostener a una tripulación humana en el espacio profundo.
Sobre el reinicio de las operaciones lunares, Jared Isaacman señaló: “Después de una pausa de 54 años, la NASA vuelve al negocio de enviar astronautas a la Luna”. Por su parte, Amit Kshatriya comentó: “Solo estamos empezando”, mientras el equipo de gestión evalúa los sistemas para aprobar las siguientes maniobras de inyección translunar que propulsarán a los astronautas fuera de la órbita terrestre.