Washington (United States), 01/04/2026.- US Vice President JD Vance (R) watches as US President Donald J. Trump (L) gestures after speaking about the Iran war from the Cross Hall of the White House in Washington, DC, USA, 01 April 2026. EFE/EPA/ALEX BRANDON / POOL
Washington D.C., 02 de abril de 2026.- El presidente Donald Trump anunció que la ofensiva militar contra Irán continuará durante dos o tres semanas más hasta alcanzar todos los objetivos, asegurando que el conflicto está cerca de concluir. En su primera dirección formal a la nación de su segundo término, transmitida en horario estelar desde la Casa Blanca, el mandatario declaró que la armada y la fuerza aérea iraníes “han desaparecido” y que sus misiles “están casi agotados o derrotados”.
“Thanks to the progress we’ve made I can say tonight that we are on track to complete all of America’s military objectives shortly, very shortly”, afirmó Trump. El presidente detalló que las acciones undertaken “cripple Iran’s military, crush their ability to support terrorist proxies and deny them the ability to build a nuclear bomb”, añadiendo: “We’re going to bring them back to the stone ages, where they belong”. Según reportes, el conflicto ha estado activo durante 32 días.
En respuesta al discurso, el ejército iraní prometió lanzar ataques “devastadores” contra Israel y Estados Unidos, jurando combatir hasta lograr la “humillación, deshonra, arrepentimiento permanente y seguro, y rendición” de ambas naciones. Nuevas explosiones sacudieron Irán este jueves tras las amenazas de bombardeos masivos; en Teherán, los impactos dañaron gravemente el Instituto Pasteur y hicieron temblar distintos barrios. Por su parte, el ejército israelí repelió disparos de misiles procedentes de Irán y de Hezbolá, lamentando cuatro heridos leves en la zona de Tel Aviv, mientras que los Emiratos Árabes Unidos informaron haber interceptado 19 misiles y 26 drones.
La tensión ha impactado los mercados financieros. Wall Street abrió en rojo, con el Dow Jones de Industriales cayendo un 1.28%, perdiendo 596 puntos hasta situarse en 45,969 unidades. Simultáneamente, el petróleo intermedio de Texas (WTI) para mayo subió casi un 13%, alcanzando los 112.93 dólares el barril. Ante la escalada, las autoridades de China pidieron detener “inmediatamente” los ataques en Oriente Próximo. La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, indicó que “la vía militar no resuelve ningún problema”, enfatizando que “no hay solución militar alguna” y que “la violencia no va en interés de ninguna de las partes”. China y Bahrein plantearon una propuesta de cinco puntos para un alto el fuego, reabrir el estrecho de Ormuz e iniciar negociaciones de paz.
Dentro de Irán, la situación humanitaria se agrava. Autoridades detuvieron a Nasrin Sotoudeh, destacada abogada y activista de derechos humanos, en su casa en Teherán, donde agentes incautaron dispositivos electrónicos suyos y de su esposo. Sotoudeh describió el escenario actual: “La ciudad está abandonada. Una ciudad en la que, en caso de ataque, no suena ninguna sirena de alarma ni existe refugio alguno”. La activista criticó al gobierno: “Un Gobierno que pretendía, de manera insensata, utilizar la energía nuclear para generar electricidad ha puesto, debido a su obstinación absurda, todo el sistema eléctrico del país en riesgo de colapso. Un gobierno que durante medio siglo ha coreado consignas de muerte contra otros países nos ha expuesto a la muerte”.
Mientras Trump urgió a otros países a comprar energía estadounidense declarando que EE.UU. no depende del petróleo del Golfo, la percepción en tierra difiere. Un operador de bolsa de 30 años en Teherán comentó: “Trump dice muchas cosas. Es muy difícil leerle la mente y parece que cambia de opinión todo el tiempo, así que no se puede predecir lo que va a pasar. Pero abandonar la guerra en esta situación es una victoria para la República Islámica”.