Ciudad De México, 29 de marzo de 2026.- Un derrame de petróleo que lleva casi un mes afectando las costas del Golfo de México ha manchado más de 600 kilómetros de línea costera, desde Tabasco, pasando por Veracruz, hasta la frontera norte con Tamaulipas.
Las autoridades han identificado tres posibles causas del desastre ambiental: un barco privado deslindado de Petróleos Mexicanos (Pemex) y dos chapopoteras, que son emanaciones naturales de petróleo crudo y gas metano que brotan desde el subsuelo. Una de estas chapopoteras está localizada en aguas de Campeche, cerca de plataformas petroleras de Pemex en el campo Cantarell.
La investigación de imágenes satelitales revela que el campo de Cantarell, considerado históricamente uno de los más productivos del mundo, ha registrado al menos 14 vertidos significativos desde marzo de 2023. En febrero de 2026 se registraron dos grandes derrames en esa zona: uno de 35 kilómetros cuadrados y otro de 43 kilómetros cuadrados.
La gestión de la crisis ha estado marcada por versiones contradictorias. Inicialmente, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, y Pemex aseguraron que el derrame no se originó en instalaciones de la petrolera estatal, atribuyéndolo a un barco privado. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum, tras haber exculpado a Pemex los días anteriores, abrió esta semana la posibilidad de que fuera un fallo en la infraestructura de la empresa.
El derrame ocurre en un momento delicado para la política energética mexicana. El gobierno ultimanuevo andamiaje regulatorio para atraer inversión privada a la industria petrolera, mientras que Pemex recibió recientemente un rescate fiscal que incluye un fondo de inversión por 250.000 millones de pesos.
Paralelamente, la economía mexicana enfrenta presiones adicionales por el conflicto en Oriente Medio. La Secretaría de Hacienda implementó estímulos fiscales a combustibles, con un apoyo del 70.28% al diésel (5.17 pesos por litro), mientras que el Banco de México sorprendió al recortar su tasa de interés a 6.75% para impulsar el crecimiento.
La inflación en la primera mitad de marzo se ubicó en 4.63%, alejada del objetivo del banco central de 3%, mientras que el crecimiento económico de 2025 fue de apenas 0.8%.