Caracas, 25 de marzo de 2026.- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la implementación de un plan de ahorro de energía eléctrica con una duración de 45 días, como respuesta a los severos cortes de suministro que afectan al país. La funcionaria atribuyó la necesidad de esta medida a la “declinación solar”, un fenómeno astronómico anual que, según su explicación, requiere conciencia ciudadana para enfrentar la reducción de la generación energética.
En su declaración, Rodríguez enfatizó que “durante 45 días los rayos del sol van a caer directamente sobre Venezuela”, lo que motiva la activación del plan de racionamiento. El gobierno ha confirmado que los cortes de luz alcanzan duraciones de hasta ocho horas diarias, impactando severamente la rutina de los habitantes y la operatividad de servicios básicos en diversas regiones.
Reportes de medios y publicaciones en redes sociales corroboran la existencia de apagones y “bajones” eléctricos, situando la crisis con mayor intensidad en los estados del occidente del país. Las zonas más afectadas incluyen Zulia, Falcón, Lara, Trujillo, Mérida y Táchira, donde la población ha documentado la intermitencia del servicio durante las últimas semanas.
Existe una contradicción notable entre la explicación oficial y los antecedentes del sector. Mientras el ejecutivo atribuye las fallas actuales a un evento astronómico puntual, la información disponible señala que Venezuela atraviesa una crisis energética estructural de años, caracterizada por daños en los equipos y falta de mantenimiento, factores que lastran la recuperación económica y la estabilidad de la red.
Paralelamente a la gestión de la crisis interna, la administración venezolana mantiene actividades de proyección internacional. Se ha confirmado a la agencia EFE que Delcy Rodríguez intervendrá de manera remota en el panel titulado “El nuevo orden en América Latina”, dentro del foro FII Priority que se celebra en Miami. Esta participación se da en un contexto donde se discuten esfuerzos de reinserción económica y posibles cambios en las relaciones diplomáticas regionales.
La situación actual revive los desafíos históricos del sistema eléctrico venezolano, el cual ha dependido tradicionalmente de la generación hidroeléctrica del Complejo Simón Bolívar (Guri). La falta de diversificación de fuentes y la escasa inversión en plantas termoeléctricas han sido identificadas en análisis previos como variables críticas que inciden en la vulnerabilidad del suministro ante fenómenos climáticos o técnicos.
El plan de ahorro entra en vigor inmediatamente en todo el territorio nacional, buscando mitigar el impacto de la demanda en una infraestructura que opera con limitaciones. La ejecución de estas medidas será monitoreada en los próximos días para evaluar su eficacia en la estabilización de la red, mientras continúan los reportes de afectación en los estados occidentales.