Fotografía de archivo del 17 de octubre de 2025 del presidente de Colombia, Gustavo Petro, hablando durante un acto público en Bogotá (Colombia). EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
Por Redacción
Nueva York, 20 de marzo de 2026.- Las fiscalías federales de Manhattan y Brooklyn, en coordinación con la Administración para el Control de Drogas (DEA) y el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), han iniciado una investigación sobre el presidente de Colombia, Gustavo Petro, debido a supuestos vínculos con actividades de narcotráfico. La información fue confirmada este viernes por tres personas familiarizadas con el asunto, citadas por el periódico The New York Times, aunque las autoridades estadounidenses se han reservado declaraciones públicas.
Nicholas Biase, portavoz de la Fiscalía Federal de Manhattan, declinó hacer comentarios al respecto cuando fue cuestionado por los medios sobre la existencia de la indagatoria. De igual forma, no se ha obtenido una respuesta oficial de la Fiscalía Federal de Brooklyn ni de la Presidencia de Colombia, quienes no han emitido statements tras la difusión de la noticia. El estatus específico y el alcance preciso de las investigaciones se mantienen bajo reserva, señalándose únicamente que se encuentran en una fase inicial.
La revelación de esta investigación ocurre en un contexto de tensión diplomática entre Estados Unidos y Colombia, la cual se ha agravado desde enero de 2025, tras el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump. Las relaciones bilaterales han sufrido crisis derivadas de la negativa del gobierno colombiano a recibir vuelos militares estadounidenses con deportados, así como la descertificación de Colombia por parte de Washington en materia de lucha antidrogas.
Hasta el momento, no se han hecho públicas evidencias concretas sobre las supuestas reuniones o solicitudes de donación que motivarían la indagatoria. La falta de detalles específicos sobre la naturaleza de las acusaciones mantiene la incertidumbre sobre los siguientes pasos legales que podrían tomar las autoridades federales estadounidenses.
Este desarrollo marca un punto crítico en la relación entre ambas naciones, poniendo bajo escrutinio la figura del mandatario colombiano en el ámbito internacional. Se espera que en los próximos días surjan reacciones oficiales tanto del gobierno de Bogotá como de la administración en Washington, dada la sensibilidad política del caso.