marzo 21, 2026
34db012880f44de48b11560403c0ed88

Por Redacción

Washington, 19 de marzo de 2026.- La revisión programada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) comenzó este jueves en un contexto de incertidumbre marcado por posibles cambios en aranceles y reglas de origen, bajo la presidencia de Donald Trump en la Casa Blanca. El encuentro cuenta con la participación de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quienes se reúnen con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para definir el futuro del acuerdo comercial que entró en vigor en 2020.

La primera revisión del tratado, prevista para 2026, se desarrolla en medio de tensiones diplomáticas derivadas de las acusaciones del gobierno estadounidense sobre el tráfico de fentanilo y la imposición reciente de aranceles a México y Canadá. Kenneth Smith Ramos, exjefe de la Negociación Técnica del T-MEC, participa en las discusiones mientras se analizan las posturas de ambos países respecto a la protección de las cadenas de suministro norteamericanas frente a mercancías extranjeras, especialmente provenientes de Asia.

El Informe Anual de Evaluación de Amenazas 2026, emitido por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional de EE.UU. (ODNI), sirve de referencia en las mesas de trabajo, aunque no se han detallado públicamente las propuestas concretas de Washington sobre modificaciones a las reglas de origen. La falta de claridad sobre los objetivos específicos de la administración Trump genera cautela en la delegación mexicana, que busca mantener la estabilidad económica de la región.

Las conversaciones bilaterales se centran en equilibrar la seguridad fronteriza con la fluidez comercial, un desafío complejo dado el historial de medidas unilaterales adoptadas por el presidente estadounidense en los últimos meses. El gobierno de México ha comenzado a implementar medidas preventivas para salvaguardar sus intereses industriales, mientras espera definiciones oficiales sobre el alcance de la revisión.

La ausencia de una postura formal del gobierno de Canadá sobre su incorporación a estas negociaciones específicas añade otra variable al proceso. Los actores involucrados buscan evitar una escalada proteccionista que pudiera fragmentar el mercado trilateral, priorizando la continuidad de los flujos comerciales que han definido la economía de América del Norte en la última década.

Este proceso de revisión determinará si el T-MEC mantiene su estructura actual o sufre modificaciones sustanciales que impacten las relaciones económicas entre los tres socios. Los próximos días serán cruciales para conocer si se logran consensos sobre los puntos críticos de aranceles y origen de mercancías, o si las divergencias políticas prevalecen sobre los intereses comerciales compartidos.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *