Por Redacción
Loandepot Park, Miami, 17 de marzo de 2026.- Las selecciones de béisbol de Estados Unidos y Venezuela se enfrentarán este martes en la final del Clásico Mundial 2026, en un partido que ha generado expectación deportiva y comentarios políticos inesperados. El encuentro está programado para las 18 horas tiempo del centro de México en el loanDepot Park de Miami, donde Estados Unidos buscará su segundo título y Venezuela su primera corona en la historia del torneo.
La clasificación a la final se definió en las semifinales del lunes, donde Venezuela venció a Italia con un marcador de 4-2, mientras que Estados Unidos superó a República Dominicana por 2-1 en un duelo ajustado. El avance venezolano motivó un comentario sorpresivo del expresidente Donald Trump en sus redes sociales, quien escribió: “¡Wow! Venezuela derrotó a Italia esta noche, 4-2, en la semifinal del Clásico Mundial de Béisbol. Se ven realmente bien. ¡Últimamente le están pasando cosas buenas a Venezuela! Me pregunto de qué se trata toda esta magia. ¿Alguien se une a la estadidad número 51?”.
La referencia a una “estadidad número 51” para Venezuela generó inmediatamente reacciones y especulaciones políticas, aunque el contexto exacto y la intención detrás de la declaración de Trump no están completamente claros. Históricamente, el término “estadidad” se ha utilizado en el debate político estadounidense para referirse a la posible incorporación de Puerto Rico como estado número 51, no de Venezuela.
Deportivamente, la final representa un hito para el béisbol venezolano, que nunca antes había llegado a la definición del Clásico Mundial. Estados Unidos, por su parte, ganó su único título en 2017 y llega como favorito por su historial y el hecho de jugar en casa. El loanDepot Park, estadio de los Marlins de Miami, tiene capacidad para 36,742 espectadores y se espera un lleno total para el partido.
El contexto político añade una capa inusual a este evento deportivo, en momentos donde las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela siguen siendo complejas. La final del Clásico Mundial se disputará sin público mexicano en las gradas, pero con amplia cobertura televisiva para América Latina.