Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- El ciclista mexicano Isaac del Toro (UAE Team Emirates) ganó la sexta etapa de la Tirreno-Adriático, disputada el sábado 14 de marzo en Camerino, Italia, y se coloca como líder de la clasificación general con una ventaja de 42 segundos sobre su inmediato perseguidor, el italiano Giulio Pellizzari (Red Bull-Bora-Hansgrohe). Esta victoria, la cuarta del año para el joven talento de 21 años, lo acerca a convertirse en el primer mexicano en ganar la prestigiosa ‘Carrera de los dos mares’.
La etapa, considerada la ‘reina’ de esta competencia por su dificultad montañosa, fue definida por Del Toro en un ataque contundente que le permitió desprenderse de sus rivales directos. Entre los ciclistas que disputaron el triunfo en los momentos finales se encontraron el danés Tobias Halland Johannessen y el estadounidense Matteo Jorgenson, aunque fue Pellizzari quien logró consolidarse como el más cercano en la general.
Tras cruzar la línea de meta, Del Toro expresó su emoción por el resultado. ‘Es una carrera muy especial, con mucha historia, y poder estar aquí compitiendo al más alto nivel es un sueño’, declaró el ciclista originario de Ensenada, Baja California, según reportes de medios internacionales.
El triunfo en la Tirreno-Adriático se suma a un inicio de temporada espectacular para Del Toro, quien en febrero se coronó campeón del UAE Tour y hace apenas una semana consiguió un histórico tercer lugar en la clásica Strade Bianche. Estas actuaciones lo llevaron a ser ubicado recientemente como el segundo mejor ciclista del mundo en el ranking de la Unión Ciclista Internacional (UCI).
La última etapa de la Tirreno-Adriático, una contrarreloj individual, se disputará este domingo 15 de marzo. Aunque la ventaja de Del Toro es considerable, el formato de la jornada final aún representa un desafío que deberá superar para asegurar su victoria final y alzarse con el ‘Tridente’, trofeo que distingue al campeón de esta competencia.
De concretarse el triunfo, Del Toro no solo escribiría su nombre en la historia del ciclismo mexicano, sino que confirmaría su llegada definitiva a la élite mundial del deporte, consolidándose como una de las grandes figuras del pelotón internacional y la mayor esperanza de México para los próximos Juegos Olímpicos y grandes vueltas.